Seguimos destacando las historias de jóvenes estudiantes de tierra adentro

Continuamos dando destaque a las personas que vienen capacitando de la mano del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, a través del Sistema Nacional de Formación y Capacitación Laboral – SINAFOCAL. Te compartimos en esta nota, otras dos historias de jóvenes estudiantes. 

 

Demetrio Rotela estudió el Curso de elaboración de productos de limpieza en la localidad de Caaguazú. “Estoy muy contento porque me están dando posibilidades de progresar, voy a seguir siempre capacitándome y trabajando, el aporte que hacen es muy importante para los jóvenes como yo”, comenta emocionado. Agrega que ya lleva preparando varios productos, como enguaje para ropa, jabón líquido, detergente y champú. “Quiero comercializar mis productos, salir a vender por los alrededores de mi casa y también recibirle a las personas que quieran venir hasta acá”, señala.    

 

Por último, señaló que se siente agradecido por haber participado del curso, que lo aprovechó para aprender y salir adelante.  Me gustó mucho el curso, aprendí bastante, es bueno sentir que apoyan realmente a personas con discapacidad, gracias por la paciencia; yo animo a los jóvenes a que se anoten a estos espacios, que son muy productivos”.   

 

También conversamos con Lucas Zarate, otro destacado joven que formó parte de los estudiantes del Curso de Elaboración de Limpieza; nos cuenta que aprovechó el curso, donde aprendió muchas cosas nuevas, además rescató el apoyo constante de su familia. “Estuvieron siempre conmigo, me ayudaron a realizar este curso, me apoyaron en todo momento, lo que hizo más llevadero (el curso)”, comenta Lucas.   

 

Su papá, Alicio Zarate, también valoró la oportunidad presentada a los jóvenes de la ciudad. “Antes que nada, quiero agradecer a la SINAFOCAL y a la Fundación Saraki por dar esta oportunidad a los jóvenes, Lucas aprendió muchísimo, le gustó estar en el curso, y nosotros, como familia nada más le hemos dado nuestro apoyo para que se sienta acompañado”, subraya don Alicio. Con mucho orgullo el papá sigue relatando: “esto recién empieza, vamos a seguir vendiendo más los productos, estamos mandando a confeccionar para su etiqueta”, cuenta emocionado.  

 

Por último, don Alicio dejo un mensaje: “quiero decir a la gente que crea en sus hijos, muchas veces pensamos porque ellos tienen una discapacidad no podrán hacer tal o cual cosa, pero en verdad les digo, ellos son capaces, entonces, insto a los padres a que apoyen (a sus hijos), que les den la oportunidad y aprovechen estos cursos, porque es un beneficio para todos”.